{"id":597,"date":"2010-08-06T13:56:08","date_gmt":"2010-08-06T11:56:08","guid":{"rendered":"http:\/\/bardina.blog.pangea.org\/?p=597"},"modified":"2014-01-22T14:02:33","modified_gmt":"2014-01-22T12:02:33","slug":"pluto-riqueza-y-justicia-social-en-el-pensamiento-griego-y-en-adam-smith","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bardina.blog.pangea.org\/es\/2010\/08\/06\/pluto-riqueza-y-justicia-social-en-el-pensamiento-griego-y-en-adam-smith\/","title":{"rendered":"Pluto: riqueza y justicia social en el pensamiento griego y en Adam Smith, de Maria Blanco Gonzalez"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pluto es una de las comedias m\u00e1s representativas del escritor griego Arist\u00f3fanes. Su trama plantea el <!--more-->problema de la desigual distribuci\u00f3n de las riquezas en el mundo. De acuerdo con el argumento de la obra, Pluto, dios de la riqueza, hab\u00eda sido cegado por Zeus y deambulaba de mano en mano sin saber en casa de qui\u00e9n paraba o qui\u00e9n le recib\u00eda; hasta que Cr\u00e9milo, un agricultor pobre pero de gran bondad, le lleva a la cueva de Asclepio para que le devuelva la vista. Como resultado de la curaci\u00f3n, la riqueza acude solamente a los hombres buenos y honestos, mientras que los perversos son condenados a la miseria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A lo largo de \u00e9sta comedia, Arist\u00f3fanes critica la situaci\u00f3n de socio-econ\u00f3mica de Grecia y tambi\u00e9n, a trav\u00e9s de sus personajes, expone sus ideas acerca de cuestiones como la distribuci\u00f3n de la riqueza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los argumentos y las actitudes que los personajes de Arist\u00f3fanes manifiestan recuerdan a determinados autores posteriores como Mandeville o Smith, lo cual, al menos en el caso del escoc\u00e9s, no es extra\u00f1o si recordamos la conexi\u00f3n que existe entre las ideas aristot\u00e9lico-tomistas y las de los iusnaturalistas (Grotius y Puffendorf, sobre todo) y la repercusi\u00f3n que tuvieron estos autores en Smith, principalmente a trav\u00e9s de su maestro Hutcheson.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El concepto fundamental que da nombre a la obra y que determina las posteriores conclusiones es la concepci\u00f3n que los griegos ten\u00edan de la riqueza, y, por derivaci\u00f3n, de su justa distribuci\u00f3n y de los factores que favorecen su crecimiento, pero tambi\u00e9n la importancia y la valoraci\u00f3n del dinero, que depend\u00eda del uso que se hiciera de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En este trabajo se expone el planteamiento de Arist\u00f3fanes a lo largo de la obra y, a partir de ah\u00ed, se analizan las similitudes y diferencias con autores m\u00e1s modernos desde el punto de vista de la historia del pensamiento econ\u00f3mico. En la primera secci\u00f3n se presenta una breve introducci\u00f3n hist\u00f3rica del autor y de su \u00e9poca. A continuaci\u00f3n, se expone el argumento de la comedia y finalmente se se\u00f1alan los principales aspectos econ\u00f3micos de la obra.<\/p>\n<p><strong>Entorno hist\u00f3rico.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Arist\u00f3fanes es uno de los principales autores de comedia griega. Representa la transici\u00f3n entre la comedia cl\u00e1sica y la moderna de Menandro y sus seguidores. La principal caracter\u00edstica de la comedia antigua era la gran libertad de los autores para criticar la situaci\u00f3n social o las instituciones, incluso para nombrar y caricaturizar a personas poderosas. La evoluci\u00f3n desde la cr\u00edtica feroz, propia de la comedia antigua, hasta los asuntos livianos, cercanos a la comedia nueva, fue propiciada por una evoluci\u00f3n, no ya en la forma, sino en la situaci\u00f3n pol\u00edtica en torno a la comedia. Algunos pol\u00edticos promulgaron decretos para coartar las libertades de los autores y sus formas escritas, ya que a muchos de ellos no les hac\u00eda ninguna gracia verse reflejados de tan grotesca manera ante el pueblo de Atenas. Pero tambi\u00e9n hab\u00eda un motivo econ\u00f3mico. La pobreza de Atenas a finales del siglo V, tras su derrota frente a Esparta en las guerras del Peloponeso, le imped\u00eda sufragar el coste de las comedias tradicionales, mucho m\u00e1s complejas en su organizaci\u00f3n que las modernas (Murray, 1987, p. 199-200).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Apenas se sabe nada de la vida de Arist\u00f3fanes. Las fechas de nacimiento y defunci\u00f3n (448-385 a C.) son aproximadas y se han deducido a partir de la publicaci\u00f3n de sus obras. Parece que era hijo de Filipo de Kudathenaion, lo que quiere decir que era ateniense de adopci\u00f3n. Se supone que su familia dispon\u00eda de cierta fortuna a juzgar por la educaci\u00f3n que recibi\u00f3. Tras su fracaso en los asuntos p\u00fablicos decidi\u00f3 dedicarse exclusivamente a la literatura en la que dio sus primeros pasos a muy temprana edad (Murray, 1987, p.290).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La vida del c\u00f3mico transcurre en torno a los a\u00f1os de la Guerra del Peloponeso (431-404 a C.)<a name=\"cnota1\"><\/a><a href=\"#nota1\"><sup><strong>1<\/strong><\/sup><\/a>, \u00e9poca de cambios en la forma de gobierno de la polis (Fort &amp; Kates, 1935, p.20). En esta confrontaci\u00f3n, los espartanos estaban completamente decididos a terminar con la hegemon\u00eda ateniense, ya que, de esta forma, podr\u00eda controlar su econom\u00eda y sus decisiones pol\u00edticas. No obstante, Esparta se encontraba con un grave problema: la escasez de sus tropas, unos cuatro mil hombres, que si los comparamos con los guerreros atenienses, eran poco menos que un pobre ej\u00e9rcito. Esparta esper\u00f3 a que la situaci\u00f3n fuese propicia, y la decadencia de Atenas fuese acentuada. El momento adecuado lleg\u00f3 en el a\u00f1o 431 a C., cuando algunas zonas alejadas del imperio se rebelaron y Atenas envi\u00f3 gran parte de sus tropas para intentar aplacar estas revueltas. Las falanges espartanas se lanzaron sobre Atenas junto con el apoyo de peque\u00f1os ej\u00e9rcitos de zonas descontentas con la hegemon\u00eda de la polis. En el desenlace tuvo mucho que ver la muerte de Pericles en el a\u00f1o 429 a C., general ateniense muy querido y de gran prestigio pol\u00edtico. Entonces, la ciudad, bajo el influjo del demagogo Cle\u00f3n, que llega al poder en el 427 a C., avanza hacia una descerebrada guerra. Cle\u00f3n aplic\u00f3 la llamada pol\u00edtica de \u00abterror de masas\u00bb consistente en masacrar la poblaci\u00f3n de las ciudades que mostraran resistencia. Esta pol\u00edtica fue aplicada en Mitilene, en vida del tirano, y tambi\u00e9n a su muerte en Skion\u00ea y Melos, por ejemplo. Este fue el momento a partir del cual Atenas comenz\u00f3 su decadencia caracterizada por la corrupci\u00f3n. Los pol\u00edticos manipulaban a las masas con demagogia y promesas de comida barata, un mayor gasto p\u00fablico y bienestar material. Con esta actitud tambi\u00e9n pretend\u00edan sancionar sus atrocidades de alguna manera (Bates, 1906, pp. 55-59). La hegemon\u00eda espartana, despu\u00e9s de la ocupaci\u00f3n de Atenas en el 404 a. de C., dejaba pocas esperanzas de recuperaci\u00f3n a la ciudad que, a pesar de numerosos intentos, se vio inmersa en un continuo estado de guerra que arruinaba su tesoro p\u00fablico y deterioraba sus relaciones comerciales. Estas circunstancias pol\u00edticas y sociales propiciaron la actividad de los pol\u00edticos intrigantes, los sicofantas (acusadores e informadores p\u00fablicos que se aprovechaban de los ciudadanos) y los comerciantes sin escr\u00fapulos, que iban aumentando su riqueza a medida que disminu\u00eda la prosperidad y el bien com\u00fan<a name=\"cnota2\"><\/a><a href=\"#nota2\"><sup><strong>2<\/strong><\/sup><\/a> (Murray, 1987, p.205).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Arist\u00f3fanes fue un ciudadano implicado en la pol\u00edtica ateniense: particip\u00f3 en las luchas pol\u00edticas para la instauraci\u00f3n del Partido Aristocr\u00e1tico y, desde sus filas, mostr\u00f3 su desacuerdo con la manera de gobernar de los dem\u00f3cratas populistas que compraban la opini\u00f3n del demos de cualquier manera. En Lis\u00edstrata, se opuso a las guerras del Peloponeso, porque llevaban a la miseria a los campesinos del \u00c1tica en una confrontaci\u00f3n fratricida. Su feroz ataque al tirano Cle\u00f3n en Los caballeros y en La Paz le cost\u00f3 ser perseguido y casi asesinado por \u00e9ste, quien le acusaba de usurpar los derechos de ciudadan\u00eda ateniense y de ser un enemigo de la democracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su postura conservadora le llev\u00f3, tambi\u00e9n, a defender la validez de los tradicionales mitos religiosos y se mostr\u00f3 reacio ante cualquier nueva doctrina filos\u00f3fica. Especialmente conocida es su animadversi\u00f3n hacia S\u00f3crates, a quien en su comedia Las nubes presenta como un demagogo dedicado a inculcar todo tipo de insensateces en las mentes de los j\u00f3venes. En el terreno art\u00edstico tampoco se caracteriz\u00f3 por una actitud innovadora. En Las Ranas, Acarnienses y Tesmof\u00f3rides critica el teatro de Eur\u00edpides porque lo considera una degradaci\u00f3n del teatro cl\u00e1sico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De sus cuarenta comedias, nos han llegado \u00edntegras once, que son adem\u00e1s las \u00fanicas comedias griegas conservadas; es dif\u00edcil, por tanto, establecer el grado de originalidad que se le atribuye como m\u00e1ximo representante de este g\u00e9nero. Sus comedias se basan en un ingenioso uso del lenguaje, a menudo incisivo y sarc\u00e1stico, y combinan lo trivial y cotidiano con pausadas exposiciones l\u00edricas que interrumpen la acci\u00f3n. Constituye \u00e9sta una f\u00f3rmula personal, que nunca ha sido adaptada, ni por los latinos ni durante el Renacimiento (Calvo, 2000, p. 15).<\/p>\n<p><strong>El Pluto de Arist\u00f3fanes.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pluto es la \u00faltima obra que Arist\u00f3fanes presenta firmada por \u00e9l, como autor y director teatral. Lo hizo en el a\u00f1o 388 antes de Cristo, en un concurso teatral del los que habitualmente se celebraban en Grecia, probablemente el de las Dionisias, o quiz\u00e1 de las Leneas. Existe una versi\u00f3n anterior, del 404 a. de C. que no se ha conservado. A pesar de que, desde el punto de vista actual, es una obra menor de Arist\u00f3fanes, fue la m\u00e1s popular de la antig\u00fcedad y la \u00fanica de este autor que los doctores alejandrinos emplearon como material de estudio. El motivo era que, al ser la menos grotesca en su argumento y grosera en su lenguaje, resultaba la m\u00e1s apta para los alumnos. (Gilbert 1987, p.210).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La caracter\u00edstica principal de la obra es que en ella se mezclan la utop\u00eda y la alegor\u00eda. El personaje central es la personificaci\u00f3n de la propia Riqueza y la utop\u00eda consiste en que este personaje, que es ciego y por ello se entrega a los sinverg\u00fcenzas y se niega a los hombres honrados, recupera la vista e invierte la situaci\u00f3n. La alegor\u00eda no siempre es completa porque al lado de los personajes de la Riqueza y la Pobreza, ambos conceptos abstractos, y los dioses Hermes y Asclepio, tambi\u00e9n aparecen Cr\u00e9milo, su mujer, su amigo Blepsidemo, su esclavo Carri\u00f3n, un sicofanta y los campesinos, que son ciudadanos corrientes. Algunos autores consideran que Cr\u00e9milo, el agricultor, forma parte del mundo de la ficci\u00f3n, ya que, al parecer ese nombre significa \u00abpesetilla\u00bb o \u00abcalderilla\u00bb (Calvo, 2000, p.13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como hemos visto, Arist\u00f3fanes, hab\u00eda vivido aquellos momentos de la historia de Grecia en que la guerra con Esparta persist\u00eda y los pol\u00edticos atenienses no eran de lo m\u00e1s acertado. La vida en la polis hab\u00eda degenerado y el autor lo pone de manifiesto eligiendo como protagonista de la comedia a un sencillo y honesto campesino, Cr\u00e9milo, quien se va a erigir en el defensor de la redistribuci\u00f3n de la riqueza. La corrupci\u00f3n de la sociedad ateniense es patente en numerosas referencias en el texto, tal y como se describe en el siguiente fragmento, en el que Cr\u00e9milo hablaba con Pluto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abT\u00fa, Pluto, el m\u00e1s poderoso de todos los dioses&#8230; \u00bfgracias a qui\u00e9n reina Zeus? Gracias al dinero&#8230; Todo depende de la riqueza&#8230; Mira a los oradores pol\u00edticos en las ciudades&#8230; Una vez enriquecidos con los dineros p\u00fablicos, se vuelven injustos y conspiran contra la democracia\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y el dios Pluto reconoc\u00eda: \u00abCuando se han hecho ricos, desaparecen todos los l\u00edmites a su maldad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Otro ataque a la degradaci\u00f3n de la democracia se manifiesta en la alusi\u00f3n al demagogo Agirrio (Arist\u00f3fanes, p.217, n.10) que en el a\u00f1o 403 a C., promulg\u00f3 un decreto por el que se pagaba una remuneraci\u00f3n a los asistentes a la Asamblea. La Asamblea estaba compuesta por todos los ciudadanos de Atenas y hasta entonces acud\u00edan por amor al bien com\u00fan. La participaci\u00f3n del demos en la organizaci\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos era, en principio, la base de la estructura pol\u00edtica de Atenas. Sin embargo, y en especial a partir del mandato del tirano Cle\u00f3n, el inter\u00e9s por los asuntos p\u00fablico decay\u00f3 debido a la creencia por parte del pueblo de que su participaci\u00f3n no iba a ser de gran influencia ya que la corrupci\u00f3n de la polis hab\u00eda viciado el sistema. La baja participaci\u00f3n ciudadana en la Asamblea lleg\u00f3 a ser tan escandalosamente baja (un 14% en el mejor de los casos) que Agirrio se vio forzado a ofrecer un incentivo econ\u00f3mico para fomentar la asistencia ciudadana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En contra de ellos se alza precisamente la voz de Arist\u00f3fanes, que se coloca al lado de los pobres y de los honrados, y concibe esta comedia como un elogio al trabajo y una apolog\u00eda de la justa distribuci\u00f3n de las riquezas que, para \u00e9l, consiste en un reparto arbitrario favoreciendo a los hombres honestos y esforzados y expropiando a los deshonestos y vagos que viven a costa del trabajo de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La obra de Arist\u00f3fanes comienza introduciendo a Cr\u00e9milo, el pobre y honesto campesino, confuso porque no sabe qu\u00e9 educaci\u00f3n debe darle a su hijo, un joven un tanto disperso. Por un lado, si le ense\u00f1a a actuar honestamente como \u00e9l, le condena a ser pobre para siempre. Por otro lado, si le ense\u00f1a a salir adelante y ganar mucho dinero, ha de transgredir sus principios morales y encaminar a su propio hijo hacia el arte del enga\u00f1o y la charlataner\u00eda que era la manera habitual de enriquecerse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este planteamiento muestra una de las caracter\u00edsticas de la \u00e9poca, como es la importancia que ten\u00eda para los griegos la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n, tanto del cuerpo, como del esp\u00edritu. La relevancia de la educaci\u00f3n de los j\u00f3venes entre los griegos explica que Cr\u00e9milo se acerque hasta el or\u00e1culo de Delfos para encontrar la respuesta a su problema. Pero el or\u00e1culo le aconseja que se lleve a su casa al primero que encuentre al salir de la cueva. Decepcionado por la simpleza de la soluci\u00f3n, Cr\u00e9milo se topa con un viejo ciego y harapiento quien resulta ser el dios de la riqueza, Pluto. El campesino interpreta que su destino es devolverle la vista a Pluto para que solo los hombres honrados pudieran ser ricos, lo que le sacar\u00eda del dilema respecto a la educaci\u00f3n de su hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el camino hacia la cueva de Asclepio, dios de la medicina, Cr\u00e9milo y su esclavo se encuentran a la Pobreza, representada por una vieja demacrada, con aspecto de Furia del Hades, quien trata de disuadirle de su misi\u00f3n y se enfrenta con \u00e9l. La Pobreza considera que Cr\u00e9milo va a cometer un enorme error expuls\u00e1ndola de Atenas. Pero el agricultor est\u00e1 decidido a cumplir con su destino y, aunque no queda claro quien vence en la batalla dial\u00e9ctica, consigue finalmente su prop\u00f3sito. Una vez curado el dios e instalado en casa del ahora rico Cr\u00e9milo, van apareciendo diferentes personajes que celebran o se lamentan de las consecuencias de la curaci\u00f3n. Un sicofanta (acusador p\u00fablico corrupto), un hombre pobre pero honrado, una vieja lujuriosa y su joven amante y el dios Hermes se presentan en casa de Cr\u00e9milo. En su conversaci\u00f3n con Hermes, descubrimos que el mismo Zeus ha descendido del Olimpo para acomodarse en casa del campesino y gozar \u00e9l tambi\u00e9n de la riqueza. Finalmente, como es t\u00edpico de las comedias griegas de la \u00e9poca, todos los beneficiados salen en procesi\u00f3n alabando al dios, vidente y justo.<\/p>\n<p><strong>Aspectos econ\u00f3micos de la obra.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pluto, la riqueza, era hijo del mortal Yasi\u00f3n y D\u00e9meter, la diosa de la agricultura. Zeus, hermano de D\u00e9meter, y envidioso de Pluto, lo hab\u00eda dejado ciego, motivo por el cual \u00e9ste vive amargado, convirti\u00e9ndose en un personaje malvado. Por eso, Pluto es representado por un viejo ciego harapiento que va de casa en casa sin saber en qu\u00e9 manos cae y qui\u00e9n hace uso de \u00e9l. Los hombres ricos, deshonestos y corruptos en su mayor\u00eda, lo ganan y lo gastan de cualquier manera; no lo conservan ni lo cuidan, de ah\u00ed que sea un dios parad\u00f3jicamente pobre, mal vestido y descuidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde un punto de vista mitol\u00f3gico, Plut\u00f3n\/Pluto era al mismo tiempo el dios de los muertos, es decir, ten\u00eda dos caras: una horripilante y una benevolente. Para los griegos los instrumentos humanos tienen una naturaleza tr\u00e1gica y tambi\u00e9n ocurre con el dinero. Esta ambivalencia divina se ha concretado a lo largo de la historia de la humanidad en la aparici\u00f3n de una forma de gobierno en la que un conjunto de personas e instituciones tienen el poder a causa de su riqueza, la \u00abplutarqu\u00eda\u00bb, que representa los poderes f\u00e1cticos del dinero y, a la vez, la tiran\u00eda de los ricos sobre los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La ambig\u00fcedad de la moneda ha ocultado, sin embargo, una parte de la cara benevolente del dinero: la asunci\u00f3n de la responsabilidad de informar y, relacionado con ello, la informaci\u00f3n compartida en el mercado. Aunque la palabra moneda procede del nombre latino \u00abMoneta\u00bb, que era el nombre de la f\u00e1brica de moneda en Roma, remont\u00e1ndonos m\u00e1s atr\u00e1s, de los dos posibles or\u00edgenes griegos del nombre podemos derivar diversas funciones: \u00abMonas\u00bb significa uno y se refiere al dinero como unidad de medida del intercambio y \u00abMonitore\u00bb, significa avisar o informar y hace alusi\u00f3n al dinero en tanto que avisador-informador de que se realiza un intercambio en el mercado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La doble naturaleza de la moneda para los griegos, se debe a que su bondad o maldad depende del uso que hace de ella quien la posee y, sobre todo, quien la posee en cantidades suficientes para orientar su uso predominante. S\u00f3crates, por ejemplo, afirmaba que la belleza en el uso de cualquier cosa consiste en emplearla justamente para el prop\u00f3sito para el cual ese objeto en concreto es \u00fatil (Lowry, 1987, p.77). Aplicando esta idea al dinero, si el uso responde a necesidades de la casa o de la polis el dinero es bueno, pero si se dedica al consumo no natural (todo aquello que no responde a una necesidad) es perjudicial para el hombre. Por ello, para autores como Arist\u00f3teles es reprobable la tendencia a la acumulaci\u00f3n del dinero porque fomenta tentaciones consumistas \u00abpervertidas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para la mayor\u00eda de los autores griegos, la econom\u00eda estaba centrada en la producci\u00f3n, cuyo resultado se vend\u00eda en el mercado a cambio de dinero, con el cual se compraban los bienes necesarios. El mal uso del dinero inclu\u00eda tanto a la tendencia a satisfacer necesidades \u00abperversas\u00bb (en cuanto que son superfluas) como a la creaci\u00f3n de dinero a partir de dinero (pr\u00e9stamos con inter\u00e9s), ya que esa no era su funci\u00f3n natural, el intercambio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El personaje de Pluto como la riqueza, no est\u00e1 bien definido en la obra. En ocasiones es el dinero<a name=\"cnota3\"><\/a><a href=\"#nota3\"><sup><strong>3<\/strong><\/sup><\/a>. De hecho, \u00e9l habla de s\u00ed mismo identific\u00e1ndose con el dinero gastado en vicios y mujeres, o cuando alude al taca\u00f1o que le esconde las monedas bajo tierra y al jugador que lo echa a los dados (Arist\u00f3fanes, p.220). Pero en otras ocasiones, los dem\u00e1s personajes se refieren a \u00e9l en otros t\u00e9rminos, aludiendo al poder que confiere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por ejemplo, en el pasaje en el que Cr\u00e9milo y su esclavo Carri\u00f3n han de convencer a Pluto para que se deje curar ya que tiene miedo de la venganza de Zeus. Uno de los argumentos del campesino es que incluso el poder de Zeus se lo proporciona el propio Pluto, ya que lo que m\u00e1s le piden los hombres a Zeus es ser ricos y, en \u00faltima instancia, la existencia del mismo jefe de los dioses, est\u00e1 justificada por su capacidad de conceder lo que se le pide. Adem\u00e1s, Cr\u00e9milo y Carri\u00f3n argumentan que todos los oficios han sido descubiertos por el deseo de riqueza. Las alianzas militares, las guerras e incluso la pol\u00edtica son por causa de Pluto, al que Cr\u00e9milo se\u00f1ala como el causante de todos los males y de todos los bienes. Incluso le considera como lo m\u00e1s preciado para \u00e9l mismo cuando al invitarlo a su casa le dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abEntremos que quiero que veas a mi mujer y a mi \u00fanico hijo, que es al que yo m\u00e1s quiero, despu\u00e9s de ti\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A lo que Pluto contesta simplemente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abTe creo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El motivo de tanto poder es que nunca nadie se ha saciado ni se saciar\u00e1 de \u00e9l, y \u00e9sta es la diferencia entre la riqueza y el resto de los bienes. Los seres humanos se pueden saciar de cualquier bien material o inmaterial, como \u00abel amor, los panes, la m\u00fasica, las golosinas, el honor, los pasteles, el valor, los higos secos, la ambici\u00f3n, el pan de cebada, el cargo de general, o del pur\u00e9 de lentejas\u2026\u00bb, pero no de la riqueza (Arist\u00f3fanes, p.215-219).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por tanto, de momento, no sabemos muy bien qui\u00e9n es Pluto porque no parece bien definido el concepto de riqueza en la obra.<\/p>\n<p><strong>La justicia distributiva.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La importancia de la definici\u00f3n de riqueza es que tiene muchas implicaciones. Por ejemplo, respecto a la justicia distributiva, que es en realidad el tema de la obra. Si la riqueza consiste en el dinero entonces s\u00ed es necesario que Pluto vea para que no caiga en malas manos y tambi\u00e9n por motivos de justicia distributiva, para que sea repartida igualitariamente; aunque para Arist\u00f3fanes, la redistribuci\u00f3n m\u00e1s justa es aquella en la que la riqueza (en este caso el dinero) se reparte entre los hombres honestos, identificados por el autor con los agricultores. Pero si, por el contrario, la riqueza no es el dinero sino aquellos bienes que resultan \u00fatiles o, por ejemplo, el resultado del trabajo que se puede llevar al mercado para intercambiar -como consideraba Adam Smith- o la capacidad para aplicar K y T en la producci\u00f3n de bienes intercambiables, entonces tanto da si Pluto es ciego o no, porque, gracias al libre mercado, la ley de las consecuencias no queridas dar\u00eda lugar a una distribuci\u00f3n igualitaria o justa, sin que fuera necesario que el dinero estuviera en manos de los hombres honrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La pregunta que subyace en la obra es qu\u00e9 distribuci\u00f3n de la riqueza es la m\u00e1s eficiente. Y para Arist\u00f3fanes, la riqueza debe distribuirse en funci\u00f3n del esfuerzo, del trabajo aportado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El tema de la justicia es ampliamente estudiado por los autores cl\u00e1sicos griegos. El an\u00e1lisis m\u00e1s conocido es el de Arist\u00f3teles, quien distingue entre justicia conmutativa y justicia distributiva. Sin embargo, en general, los griegos le daban m\u00e1s importancia a la justicia conmutativa. La raz\u00f3n era que su econom\u00eda se basaba en el comercio, sobre todo en el comercio exterior. De ah\u00ed que se centraran especialmente en la justicia en los cambios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La distinci\u00f3n entre la justicia conmutativa respecto a la distributiva lleg\u00f3 a Adam Smith a trav\u00e9s de la Escol\u00e1stica, Hugo Grotius y Puffendorf, y finalmente, su maestro Hutcheson. La concepci\u00f3n de la justicia de Smith es, por otro lado, mucho m\u00e1s refinada y la desarrolla en tres de sus principales obras, <em>La Teor\u00eda de los Sentimientos Morales<\/em> (1759) y <em>La Riqueza de las Naciones<\/em> (1776) y <em>Lecciones de Jurisprudencia<\/em> (1762).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En su <em>Teor\u00eda de los Sentimientos Morales<\/em>, Smith diferencia la justicia del resto de las virtudes. Mientras que las dem\u00e1s virtudes no son exigibles coercitivamente, la \u00e9sta debe ser exigida por ley y su incumplimiento debe estar penado por la autoridad civil. Esta condena trata de mitigar la indignaci\u00f3n que provocan las injusticias en ese \u00abespectador imparcial\u00bb que cada cual lleva dentro y que dicta la norma moral; tambi\u00e9n impide que la gente, por impotencia, pueda tomar medidas por su cuenta y la sociedad llegue al caos. Otra diferencia es que es una virtud \u00abnegativa\u00bb, es decir, se define por lo que no se debe hacer, es reprobable la violaci\u00f3n de la justicia aunque no hay premio para el que se comporta justamente. El resto de las virtudes se definen en \u00abpositivo\u00bb, en funci\u00f3n de lo que se debe hacer (Smith, 1997, pp. 175-179).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cuanto a la justicia distributiva, en particular, Smith la identifica con la benevolencia, virtud individual y peculiar, ya que aunque se valora su ejercicio, no se puede exigir, porque pierde precisamente aquello que la hace ensalzable. Aunque se considere despreciable el ego\u00edsmo para con los dem\u00e1s, en el momento en que se exige a alguien ser generoso, la benevolencia o generosidad como tal desaparecen, se envilecen. En sus propias palabras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abLa beneficencia siempre es libre, no puede ser arrancada por la fuerza, y su mera ausencia no expone a castigo alguno, porque la simple falta de beneficencia no tiende a concretarse en ning\u00fan mal efectivo real\u00bb (Smith, 1997, p. 173). Quien tratase de obligar a alguien a ser benevolente o agradecido, por ejemplo, estar\u00eda actuando de forma a\u00fan m\u00e1s incorrecta que el ego\u00edsta y el desagradecido, y se deshonrar\u00eda a s\u00ed mismo (Smith, 1997, p. 179-180).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para Smith, la redistribuci\u00f3n econ\u00f3mica y el fin de la pobreza viene de la mano de otros factores, como la ley arm\u00f3nica de la sociedad, el mercado o la divisi\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Igual que la Pobreza en Pluto, Adam Smith cree que es el af\u00e1n de enriquecerse lo que ha permitido el desarrollo de la actividad econ\u00f3mica. A pesar de que el poder y la riqueza requieren de mucho esfuerzo para ser mantenidos y, al fin y al cabo, no aseguran la felicidad de sus propietarios, la imaginaci\u00f3n de quienes no son ricos les lleva a magnificar los deleites a que conducen la satisfacci\u00f3n de placeres y caprichos fr\u00edvolos. Es este deseo de riqueza lo que mueve la maquinaria econ\u00f3mica y lo que llev\u00f3 al hombre a cultivar la tierra, crear las ciudades, desarrollar las ciencias, etc. Pero, dado que los ricos no pueden materialmente consumir todos sus bienes, se ver\u00e1n impelidos a intercambiar, es decir a distribuirlos mediante la contrataci\u00f3n de trabajo y mediante el comercio. Como \u00e9l mismo dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abNunca como en su caso fue tan cierto el sencillo y vulgar proverbio seg\u00fan el cual los ojos son m\u00e1s grandes que el est\u00f3mago\u00bb (Smith, 1997, p. 332).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aunque los ricos puedan pecar de ego\u00edsmo, lo cual no tiene porqu\u00e9 ser cierto, redistribuyen su riqueza con quienes lo necesitan, incluso si no lo pretenden:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abUna mano invisible les conduce a realizar casi la misma distribuci\u00f3n de las cosas necesarias para la vida que habr\u00eda tenido lugar si la tierra hubiese sido dividida en porciones iguales entre todos sus habitantes\u00bb (Smith, 1997, p. 333).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para Adam Smith, la justicia social en la esfera de la actividad econ\u00f3mica implica necesariamente libertad individual. No se trata solamente de que la justicia social al identificarse con la benevolencia deba ejercerse sin coacci\u00f3n, se trata del nexo entre la justa redistribuci\u00f3n y la justicia, en sentido m\u00e1s gen\u00e9rico, es decir, la justicia civil de la que debe ocuparse el soberano, tal y como explica en el libro V de de <em>La Riqueza de las Naciones<\/em>. Para \u00e9l, el sistema judicial garantizar\u00e1 la libertad individual, defendiendo al ciudadano de los ataques a su persona y a su integridad, pero tambi\u00e9n velar\u00e1 por su propiedad privada y asegurar\u00e1 el cumplimiento de los contratos. Tambi\u00e9n ser\u00e1 una obligaci\u00f3n del soberano facilitar el buen funcionamiento del mercado, base del intercambio, mediante la inversi\u00f3n, por ejemplo, en infraestructuras. Dado que el elemento redistribuidor de las riquezas es el mercado porque el intercambio supone una transferencia de rentas de quien las tiene a quien no, la instituci\u00f3n de la justicia cristalizada en el \u00abgobierno civil\u00bb, debe permitir y agilizar el funcionamiento de la redistribuci\u00f3n (Smith, 1994, pp. 674-685).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En resumen, la justicia es precisamente punto de conexi\u00f3n entre la filosof\u00eda social de Adam Smith y su econom\u00eda pol\u00edtica. Constituye el concepto organizador de <em>La Riqueza de las Naciones<\/em> porque es la base moral del \u00e9nfasis que pone en la libertad en esta obra (Billet, pp.298-300). La justicia social que conduce a una correcta distribuci\u00f3n de la riqueza requiere que la econom\u00eda est\u00e9 presidida por la libertad individual, en especial en lo que se refiere a la posibilidad de que cada cual dedique el esfuerzo y el capital individual en aquello que mejor le convenga. De esa manera, y no de otra, se asegura que la producci\u00f3n sea la m\u00e1xima y que las condiciones del mercado no lesionan la justicia en los cambios: lo que se entrega ha de ser equivalente en valor a lo que se recibe. Siempre que se respete esta libertad individual, la ley arm\u00f3nica de la sociedad har\u00e1 posible que, incluso en una sociedad ego\u00edsta, la distribuci\u00f3n de la riqueza sea la mejor posible y exista justicia social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>El concepto de riqueza y el mercado.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una vez que Pluto se da cuenta del error en el que ha vivido durante tanto tiempo y que se decide, acompa\u00f1ado por Cr\u00e9milo y su esclavo Carri\u00f3n, a acudir al templo de Asclepio, dios de la medicina, para ser curado, aparece la Pobreza, una vieja harapienta que se rebela y se indigna porque teme que la expulsen de Atenas si el dinero cae en manos de personas decentes y desaparece de los bolsillos de los hombres deshonestos. Cr\u00e9milo considera que la \u00fanica manera de dar felicidad a los hombres, a la sociedad, es la desaparici\u00f3n de la Pobreza para lo cual es imprescindible que Pluto vea. Pero la Pobreza le refuta esta idea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En primer lugar, en su debate con el campesino, la Pobreza, se distingue de la miseria. Seg\u00fan dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abLa vida del mendigo es vivir sin tener nada, la del pobre es escatimar, aferrarse al trabajo, que no sobre ni tampoco falte\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y tambi\u00e9n, refiri\u00e9ndose a la eficiencia y productividad del que vive con justeza:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abCr\u00edo hombres mejores que Pluto\u00bb, argumenta a Cr\u00e9milo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y contin\u00faa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abLos pol\u00edticos, cuando son pobres, son justos para el pueblo, pero cuando se enriquecen de fondos p\u00fablicos, se convierten en injustos, conspiran contra la democracia y se enfrentan al pueblo. Todos huyen de mi porque les hago mejores, como los ni\u00f1os de los padres\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De hecho, seg\u00fan afirma la Pobreza, Zeus no es rico, sino pobre, como lo demuestra el que premie a los atletas con una simple corona de laurel, en lugar de darles riquezas. El final de la comedia, con Zeus que acude a casa de Cr\u00e9milo, parece darle la raz\u00f3n. Sin embargo, ella explica que los hombres prefieren pensar lo contrario para justificar la acumulaci\u00f3n sin fin de riquezas. De ah\u00ed que Zeus haya cegado a Pluto por envidia y celos, harto de que los hombres le pidan siempre poseer riquezas. A pesar de ello, la Pobreza convencida de que la necesidad es imprescindible para el funcionamiento econ\u00f3mico de la sociedad. Por eso est\u00e1 segura de que antes o despu\u00e9s terminar\u00e1n ech\u00e1ndola de menos y tratar\u00e1n de hacerla regresar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abUn d\u00eda vosotros todav\u00eda me pedir\u00e9is que venga\u00bb, afirma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La diferencia entre miseria y pobreza, y la idea de que el trabajo es necesario para que haya riqueza recuerda a Bernard Mandeville (1670-1733). En primer lugar, el argumento esgrimido por Pobreza es muy parecido al de Mandeville en varios aspectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para el holand\u00e9s, la riqueza de los trabajadores les llevar\u00e1 a la indolencia y, por tanto, perjudicar\u00e1 a la econom\u00eda nacional, tal y como expuso en su <em>An Essay on Charity and Charity Schools<\/em> (1714). Al igual que otros contempor\u00e1neos suyos mercantilistas, Mandeville considera que los productores (agricultores, pescadores\u2026) deben aumentar su productividad, pero siempre manteniendo un cierto nivel de ignorancia y salarios de subsistencia. Esta idea coincide con la afirmaci\u00f3n de la Pobreza:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abLa vida del pobre es aferrarse al trabajo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En segundo lugar, el consumo de bienes de lujo no es considerado por Mandeville como algo negativo sino, m\u00e1s bien, como un acicate, un impulso para incrementar el ritmo de actividad de la econom\u00eda, a trav\u00e9s del comercio (Landreth, 1975, pp.193-208). En la obra, el consumo de bienes de lujo se centra en la vida en la polis, dado que en aquella etapa de la historia ateniense, la pobreza de la agricultura ateniense era patente. La importancia de la actividad agr\u00edcola se tratar\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tambi\u00e9n recuerda esa distinci\u00f3n entre m\u00edsero y pobre a Adam Smith (1723-1790), cuando explica en la introducci\u00f3n de <em>La Riqueza de las Naciones<\/em> que la riqueza se deriva del trabajo productivo (Smith, 1996, p.27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para evitar la curaci\u00f3n de Pluto, la Pobreza alude, sin nombrarla, a la ley de las consecuencias no queridas: tratando de hacer el bien, de hacer justicia, el resultado obtenido ser\u00e1 el opuesto. Cuando el campesino le explica:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abEs justo que sean ricos los hombres honrados y los malos sean pobres. Si se le devuelve la vista a Pluto, ir\u00e1 en busca de hombres honestos. Seg\u00fan es la vida ahora, muchos hombres son ricos despu\u00e9s de haber logrado el dinero injustamente\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ella argumenta lo contrario demostrando que sin necesidades la producci\u00f3n de bienes desaparecer\u00e1 porque los hombres malos no son trabajadores eficientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00abSi Pluto ve de nuevo, ning\u00fan hombre ejercer\u00e1 un oficio ni una industria. No ser\u00e1 posible tener sirvientes porque no podr\u00e1 haber vendedor de esclavos. Al no haber necesidades, nadie arriesgar\u00e1 para obtener una ganancia. Adem\u00e1s no habr\u00e1 bienes. \u00bfPara qu\u00e9 ser ricos si no hay bienes de los que disfrutar?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La necesidad es el principal incentivo para la producci\u00f3n y eso juega en contra de Atenas. Al recobrar la vista Pluto ir\u00e1 a parar a las manos de los campesinos, que no lo dedicar\u00e1n al vicio sino solamente a cubrir sus necesidades sin tener que trabajar. Dejar\u00e1n de producir y si el \u00fanico sector productivo deja de trabajar porque tiene las necesidades cubiertas sobrevendr\u00e1 la ruina sobre la polis. El fruto del trabajo productivo, que no es solo el agr\u00edcola ya que la Pobreza alude tambi\u00e9n a los oficios y a la producci\u00f3n de manufacturas, es la riqueza verdadera, no el dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para Jenofonte, quien representa bastante bien las ideas econ\u00f3micas de la \u00e9poca, tal y como explica en su <em>Oeconomicus<\/em><a name=\"cnota4\"><\/a><a href=\"#nota4\"><sup><strong>4<\/strong><\/sup><\/a>, el concepto de riqueza se aproxima al de posesi\u00f3n. La riqueza es todo aquello que uno posee, incluso si su propiedad no est\u00e1 en la misma ciudad que \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La importancia de la propiedad privada en Adam Smith se pone de manifiesto cuando considera que su violaci\u00f3n es, despu\u00e9s del atentado contra la vida de una persona, el peor de los delitos, en el sentido de que clama deseos de venganza y provoca indignaci\u00f3n en el \u00abespectador imparcial\u00bb (Smith, 1997, 182-183).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero Jenofonte matiza m\u00e1s adelante que no toda propiedad es riqueza, sino que, adem\u00e1s, debe resultar de utilidad al propietario. Siguiendo el ejemplo del propio Jenofonte, si un reba\u00f1o de ovejas hace perder dinero a su due\u00f1o porque \u00e9ste es un inepto y no sabe manejarlo, aunque sea una propiedad no es una fuente de riqueza: todo lo que beneficie es riqueza, todo lo que perjudique no lo es. Este beneficio tambi\u00e9n procede del mercado, ya que el poseedor de un objeto que no le reporta utilidad siempre tiene la opci\u00f3n de venderlo y obtener un dinero por \u00e9l. Sin embargo, tampoco todo el dinero obtenido en el intercambio ese puede considerar riqueza. Es necesario emplearlo de manera que reporte utilidad al individuo. Y aqu\u00ed, Jenofonte define la utilidad con un sesgo moral, ya que el mal uso del dinero obtenido en el mercado se refiere al perjuicio que ese uso ocasiona tanto en las posesiones del individuo, como en el cuerpo y en el alma (Lowry, pp. 77-78).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta idea de riqueza no aparece, como se puso de manifiesto anteriormente en el Pluto de Arist\u00f3fanes, ya que no podr\u00eda ocurrir que la riqueza cayera en manos de un taca\u00f1o que le sepulta bajo tierra, o en manos de un jugador, como Pluto le cuenta quejoso a Cr\u00e9milo. Aunque tal vez, Arist\u00f3fanes trata de poner de manifiesto precisamente que al estar ciego las cosas no son como deber\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aunque algunas obras como La Rep\u00fablica de Plat\u00f3n plantean un estado comunista, los griegos le daban gran importancia a la propiedad privada. Es cierto que, como se puede apreciar en algunos aspectos, cuando Atenas era fuerte, el tesoro p\u00fablico financiaba algunos servicios sociales, como por ejemplo, la asistencia a enfermos o las representaciones teatrales. En la comedia de Arist\u00f3fanes, hay una queja velada por parte de Blepsidemo, el agricultor amigo del protagonista, quien, al enterarse de que Pluto se ha curado se pregunta c\u00f3mo es posible si ya no hay doctores en Atenas. Se refiere a doctores p\u00fablicos, que atend\u00edan a los ciudadanos y que cobraban un sueldo financiado gracias al tesoro de la ciudad. Como consecuencia de la debilidad de la econom\u00eda ateniense a que hab\u00edan llevado las guerras y la pol\u00edtica de Cle\u00f3n, estos m\u00e9dicos p\u00fablicos hab\u00edan ido desapareciendo porque no se pod\u00edan mantener.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed que para poder financiar determinados servicios p\u00fablicos era necesario que la polis fuera rica. Pero, la riqueza de Atenas, como se ha apuntado anteriormente, era fruto de un intenso comercio exterior. Y para que \u00e9ste fuera sustancioso era necesaria una producci\u00f3n abundante. De ah\u00ed que la eficiencia en la producci\u00f3n sea otro de los puntos centrales del pensamiento econ\u00f3mico griego. Tambi\u00e9n es uno de los aspectos en los que se relacionan con Adam Smith.<\/p>\n<p><strong>La divisi\u00f3n del trabajo en el mercado.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los autores griegos, como Jenofonte, trataron la divisi\u00f3n del trabajo, exclusivamente como una manera de mejorar la habilidad del artesano, y por ello, de la calidad de los productos, sin relacionarla con el aumento de la productividad en el mercado. S\u00ed hay alguna referencia a la relaci\u00f3n entre la concentraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n (extensi\u00f3n del mercado) y el desarrollo de la pericia en el mercado del artesano, como consecuencia de una mayor especializaci\u00f3n (Lowry, pp. 70-71). Esta asociaci\u00f3n no tendr\u00e1 lugar en la literatura econ\u00f3mica hasta Adam Smith, precisamente. El papel desempe\u00f1ado por la divisi\u00f3n del trabajo, tal y como lo explica en el famoso ejemplo de la f\u00e1brica de alfileres, es ya paradigm\u00e1tico. De hecho el autor escoc\u00e9s aduce como uno de los motivos por los que es favorable la divisi\u00f3n del trabajo, la mejora en la calidad como consecuencia de la especializaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los griegos, esta divisi\u00f3n del trabajo llega hasta las alturas del Olimpo, y no deja de ser curioso c\u00f3mo Hermes trata de convencer al esclavo Carri\u00f3n para que le deje pasar a casa de su amo. Cuando Carri\u00f3n le pregunta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">-\u00ab\u00bfY qu\u00e9 ventaja ser\u00eda para nosotros que estuvieras aqu\u00ed?\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hermes enumera todas su advocaciones para ver cu\u00e1l es la m\u00e1s \u00fatil. Cuando se ofrece como dios de los comerciantes, Carri\u00f3n le explica que son ricos y no necesitan comprar nada. Tras unos cuantos intentos fallidos es aceptado como \u00abdios del certamen\u00bb, encargado de entretenerles.<\/p>\n<p><strong>Contraposici\u00f3n del campo honesto a la ciudad villana.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cr\u00e9milo es un campesino propietario de clase media: un granjero hoplita. En Atenas, donde la participaci\u00f3n ciudadana en la administraci\u00f3n del Estado era muy importante, todos los atenienses formaban parte del ej\u00e9rcito griego. Desde el siglo V a. de C., tras la reforma de Sol\u00f3n, cada cual participaba seg\u00fan su capacidad econ\u00f3mica, es decir, el tama\u00f1o de su propiedad<a name=\"cnota5\"><\/a><a href=\"#nota5\"><sup><strong>5<\/strong><\/sup><\/a>. Los granjeros hoplitas constitu\u00edan lo que hoy es la infanter\u00eda. El coste de las armaduras era muy elevado y solo los propietarios agr\u00edcolas ten\u00edan dinero suficiente para adquirirlas<a name=\"cnota6\"><\/a><a href=\"#nota6\"><sup><strong>6<\/strong><\/sup><\/a>; tambi\u00e9n dispon\u00edan de esclavos que las acarreaban durante la batalla y cuidaban del material. Los arist\u00f3cratas, clase superior en la escala social y econ\u00f3mica, formaban la caballer\u00eda. Por supuesto, los esclavos, los hombres libres sin propiedad y algunos metecos<a name=\"cnota7\"><\/a><a href=\"#nota7\"><sup><strong>7<\/strong><\/sup><\/a> residentes tambi\u00e9n iban a la guerra subordinados al mando de los propietarios (North, 1981, pp.123-125). Las clases eran las que soportaban las guerras, entre otras cosas porque les conven\u00eda acumular m\u00e1s tierras conquistando territorios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Muerto Pericles, gran estratega y respetado general, Cle\u00f3n prolonga la guerra injustificadamente. Las revueltas en ciertos territorios conquistados requieren de un mayor esfuerzo militar en cuanto al n\u00famero de hombres, que era el principal activo estrat\u00e9gico de Atenas frente a Esparta. Otra fuente de demanda de hombres (libres, no propietarios) era la protecci\u00f3n mar\u00edtima del comercio. Los granjeros hoplitas se ven perjudicados por los impuestos (liturgias) y por el abandono de la agricultura para ir a la guerra. El empobrecimiento de Atenas les afecta a ellos en especial, y ven, adem\u00e1s, c\u00f3mo poco a poco adquieren relevancia las clases m\u00e1s bajas. Los comerciantes (sobre todo extranjeros) que alimentan la polis, pagan impuestos y viven en las ciudades y los hombres libres no propietarios que demandan cada vez m\u00e1s poder y tierras, merced a la necesidad de hombres para mantener el ej\u00e9rcito. Finalmente, hay que destacar que la prohibici\u00f3n de hacer esclavos por deudas impagadas limit\u00f3 el n\u00famero de esclavos agr\u00edcolas. La corrupci\u00f3n hab\u00eda llevado a que los pol\u00edticos y jueces de Atenas olvidaran a las clases productivas (Samons, 1998, pp. 99-123). De ah\u00ed se deduce que, a pesar de sus quejas, Cr\u00e9milo no era un hombre pobre, en realidad, sino un ciudadano de clase media venido a menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la literatura griega cl\u00e1sica el enfrentamiento agr\u00edcola\/urbano es un t\u00f3pico. Para Arist\u00f3fanes, defensor de la paz y de mantener los privilegios y los valores antiguos, es normal que el mundo agr\u00edcola represente la honradez y el trabajo, mientras que la ciudad sea descrita como un nido de vicios, ladrones, sicofantes y charlatanes, que solo quieren aprovecharse del trabajo ajeno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, el que, al parecer, el nombre de Cr\u00e9milo signifique, como hemos visto \u00abcalderilla\u00bb, puede llevar a la conclusi\u00f3n de que, para Arist\u00f3fanes, la agricultura es una actividad que, en aquel momento de la historia de Atenas, generaba poco dinero y un menor volumen de intercambio, mientras que es el mundo urbano el que genera flujos monetarios importantes, como de hecho, suced\u00eda en la Atenas de entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Arist\u00f3fanes denuncia el caos que sobreviene tras la muerte de Pericles y refleja la repercusi\u00f3n que tuvo en la clase media que, hasta entonces, se hab\u00eda enriquecido aumentando su patrimonio al a\u00f1adir a las suyas las tierras conquistadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Maria Blanco Gonz\u00e1lez.<br \/>\n<\/strong>USC VIII Congreso de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Historia Econ\u00f3mica. Santiago de Compostela, 13-16 de setiembre de 2005.<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Notas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a name=\"nota1\"><\/a><a href=\"#cnota1\"><sup><strong>1<\/strong><\/sup><\/a>La primera de las Guerras del Peloponeso transcurre entre los a\u00f1os 431 y 421 a. de C. y la segunda entre el 415 y el 404 a. de C.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a name=\"nota2\"><\/a><a href=\"#cnota2\"><sup><strong>2<\/strong><\/sup><\/a>En esta \u00e9poca, cualquier ateniense pod\u00eda denunciar a otro ante los tribunales, pero necesitaba de un intermediario que conociera los entresijos y el lenguaje del sistema de justicia, especialmente si no ten\u00eda educaci\u00f3n: el sicofanta, que, adem\u00e1s pod\u00eda ejercer de acusador por cuenta propia. La corrupci\u00f3n llev\u00f3 a que este personaje timara a los ciudadanos venidos a m\u00e1s. Adem\u00e1s, llegaba a acusar de anti-dem\u00f3crata a un ciudadano cualquiera como venganza, por dinero, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a name=\"nota3\"><\/a><a href=\"#cnota3\"><sup><strong>3<\/strong><\/sup><\/a>Los mercantilistas, muchos siglos despu\u00e9s, tambi\u00e9n cometieron este error, y consideraban que la riqueza consist\u00eda en la posesi\u00f3n de metales preciosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a name=\"nota4\"><\/a><a href=\"#cnota4\"><sup><strong>4<\/strong><\/sup><\/a>Jenofonte nombra su obra y, de paso, le da nombre a nuestra ciencia, por primera vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a name=\"nota5\"><\/a><a href=\"#cnota5\"><sup><strong>5<\/strong><\/sup><\/a>Anteriormente, el criterio era la capacidad militar del ciudadano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a name=\"nota6\"><\/a><a href=\"#cnota6\"><sup><strong>6<\/strong><\/sup><\/a>\u00abHoplita\u00bb proviene de la palabra \u00abhopla\u00bb, que, en griego significaba \u00abarmadura\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a name=\"nota7\"><\/a><a href=\"#cnota7\"><sup><strong>7<\/strong><\/sup><\/a>Extranjeros colindantes. Pero tambi\u00e9n fueron los m\u00e1s perjudicados por ellas, al menos en caso de las del Peloponeso. Ese perjuicio es lo que Arist\u00f3fanes pone de relieve en la obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Bibliograf\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>Bates, Alfred (1906): <em>The drama: its history, literature and influence on civilization<\/em>, vol.2. London, Historical Publishing Company.<br \/>\nBillet, Leonard (1976), <em>The just economy: the moral basis of The Wealth of Nations<\/em>, Review of Social Economy, vol. 34.<br \/>\nCalvo Mart\u00ednez, Jos\u00e9 Luis (2000), <em>Los mecanismos del humor en Arist\u00f3fanes<\/em> Antiqua VII (Jornadas sobre la Antig\u00fcedad, 27-29 de Diciembre), San Sebasti\u00e1n, KMK.<br \/>\nCartledge, P., Cohen, E.F., Foxhall, L. (eds.) (2002), <em>Money, labour and land: approaches to the economies of the Ancient Greece<\/em>, London, N.Y., Routledge.<br \/>\nFoley, V. (1975), <em>Smith and the Greeks: a reply to professor McNulty&#8217;s comments<\/em>, History of Political Economy, vol. 7.<br \/>\nFort, Alice B., Kates, Herbert S. (1935), <em>Minute History of the Drama<\/em>, New York, Gosset and Dunlap.<br \/>\nGill, Emily R., (1976), <em>Justice in Adam Smith: the right and the good<\/em>, Review of Social Economy, vol. 34.<br \/>\nGriswold, Charles L. Jr. (1999), <em>Adam Smith and the virtues of Enlightment<\/em>, Cambridge, Cambridge University Press.<br \/>\nLandreth, Harry (1975), <em>The economic thought of Bernard Mandeville<\/em> History of Political Economy, Vol.7, No.2.<br \/>\nLowry, Todd S. (1987), <em>The archaeology of economic ideas: the Classical Greek tradition<\/em>, Durham, N.C., Duke University Press.<br \/>\nMurray, Gilbert (1987), <em>Aristophanes, a study<\/em> [1933], Michigan, Ann Arbor.<br \/>\nNoth, Douglas (1981), <em>Estructura y cambio en la Historia Econ\u00f3mica<\/em>, Madrid, Alianza econ\u00f3mica.<br \/>\nSamons II, Loren J. (1998), <em>Review and discussion of Victor Davis Hanson, The Other Greeks<\/em> (New York: Free Press, 1995), and Josiah Ober, <em>The Athenian Revolution<\/em> (Princeton: Princeton University Press, 1996), Arion, third series, 5.3.<br \/>\nSmith, Adam (1994), <em>La Riqueza de las naciones<\/em> [1776], traducci\u00f3n de Carlos Rodr\u00edguez Braun, Madrid, Alianza editorial. Smith, Adam. (1997), <em>La Teor\u00eda de los Sentimientos Morales<\/em> [1759], traducci\u00f3n de Carlos Rodr\u00edguez Braun, Madrid, Alianza editorial.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pluto es una de las comedias m\u00e1s representativas del escritor griego Arist\u00f3fanes. 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